miércoles 14 de octubre de 2009

De noche


Las noches son calladas, bellas y tranquilas. De noche escucho lo que pienso sin interrupciones, de noche soy mas pausado, mas tranquilo, mas bello.

Sentado en la oscuridad de mi sala, alucinando con las sombras empujadas a través del ventanal que da a la calle, empujadas por el tenue farol de luz ambarina. No es realmente oscuro, tan solo poco iluminado.

Otra cosa que se siente mas de noche es el frío, el viento frío que rodea los muebles cubiertos de blanco. Esa brisa nocturna como tus dedos fríos recorriendo mis brazos y jugando con mis cejas y mis labios.
Pero lo que me mata de la noche es el sonido del silencio.

Si guardas total silencio, llegas a escuchar mas: oyes las voces del pasado, las Navidades frente a la chimenea, las explicaciones de un niño a otro que no entienede como jugar a la fantasía que vive en la cabeza del anterior. Escuchas a la vecina gimiendo y tratando de indicar un camino que el vecino debería tener claro ya. Los autos en doppler , los frenos de algún viejo bus, unas botellas que vacías se golpean contra las paredes del camión recolector.

Se escucha como llego a la conclusión de que lo que me quita el sueño es que solo oigo una respiración, por que la tuya esta muy lejos; que solo siento una estela de calor, por que la tuya calienta otra cama; que solo veo un vacío donde debería reposar tu rostro sobre una almohada.

De noche solo el escribir cuanto te extraño hace que me pueda sentir lo suficientemente tranquilo para dejarme engañar por morfeo una vez más.
Que me duerma con la esperanza de soñarte a mi lado conquistando planetas y acentuando correctamente las palabras. Pintandole sonrisas a la gente que no se entera. Besandote y perdiendome en ti.


- Posted using BlogPress from my iPhone